Demasiada Democracia

 

                                                             por 

 

                                                      Ed O’Rourke

 

 

En su libro, El Futuro de la Libertad: La Democracia No-Liberal Dentro y Fuera del País, el editor de Newsweek Internacional, Fareed Zakaria, ofrece dos temas: 1) las recomendaciones de los países ricos deben centrarse en un buen gobierno, mas que enfatizar elecciones justas en países pobres, y, 2) demasiado democracia (transparencia y acceso público) es contraproducente al estado. Mi sorpresa fue encontrar un libro con tanto alcance en el que los liberales y los conservadores estarían de acuerdo en los temas principales.

 

Libertad de prensa, separación de poderes, libertad religiosa y de asamblea, independencia judicial, el derecho a la propiedad, realización de contratos es a lo que Fareed Zakaria  llama el liberalismo constitucional, el cual ya existía en Gran Bretaña y Estados Unidos mucho antes de que las sociedades ofrecieran el derecho al voto universal. En 1830, por ejemplo sólo 2% del electorado podía votar por una casa en el Parlamento en Gran Britania. Fue sólo a finales de los años cuarenta del siglo veinte que países europeos  occidentales tuvieron el derecho al voto adulto universal. Fue sólo en los años 1970s que la mayoría de los negros norteamericanos podrían votar. El tema es que una sociedad tiene que establecer la libertad primero y la democracia más tarde.

 

 Es muy difícil establecer un buen gobierno en países con muchos recursos naturales. En países con pocos recursos naturales, el estado tiene que potenciar la riqueza de la sociedad rica por sí misma, para que el estado pueda llegar a ser rico. En países como Nigeria, Venezuela y Arabia Saudita con yacimientos de petróleo no tienen que lograr apoyo para recaudar renta por impuestos, ni tampoco tienen que establecer una armazón de leyes e instituciones que generen riqueza nacional. Cuándo un gobierno necesita imponer impuestos sobre la renta a sus habitantes, tiene que ser más sensible y representativo. En países con pocos recursos, los gobiernos deben establecer un contrato tácito y sobreentendido entre el estado que grava y la sociedad que paga los impuestos. A cambio de los impuestos recaudados, el estado proporciona buen gobierno, servicios sociales, y la transparencia que más tarde establecen la libertad y participación política más  amplia. Hay países del tercer mundo que por regla general (inclusive Colombia donde yo ahora vivo) tienen una recaudación de impuestos atrozmente baja. Algúnos otros en Asia Oriental hacen buen trabajo en su recaudación fiscal, y han establecido un convenio social funcional.

 

 La Unión Soviética prolongó su existencia debido a las divisas obtenidas a través de las  exportaciones de materias primas o petróleo. Por los años setenta, el sector industrial en la Unión Soviética tenía poco valor. Con frecuencia, la materia prima era más valiosa que el producto final. La Unión Soviética se desplomó cuando los precios del petróleo mundial bajaron a $10 por barril.

 

 

 

En países con ricos yacimientos de petróleo, Kuwait y Arabia Saudita, los gobernantes han aprendido que es fácil importar bienes occidentales, tales como computadores, televisores, celulares y otras tecnologías. Pero en lo que se refiere a las instituciones sociales y políticas  – la magistratura independiente, los partidos políticos, los sindicatos y la responsabilidad - se hace difícil y peligroso para sus élites gobernantes. En Arabia Saudita, solo el  62% de los adultos pueden leer y escribir, mientras que en Filipinas y Tailandia esta cifra alcanza el 90%. Refiriéndose a estos regímenes represivos, Fareed Zakaria ofrece esta recomendación específica: "Si estos regímenes fueran a abrir algún espacio político, y a forzar a sus enemigos fundamentalistas a confrontar las realidades prácticas, en vez de tejer sueños, ellos opacarían rápidamente la atracción del los extremistas”.

 

Su tema más discutible es que demasiada democracia es disfuncional. Sus ejemplos principales están en los Estados Unidos, donde el público tiene poca consideración hacia la mayoría de las instituciones democráticas, los poderes legislativos del estado y el Congreso, pero retiene gran consideración hacia las instituciones antidemocráticas, el Tribunal Supremo, la Reserva Federal y las fuerzas armadas, las cuales no están sujetas a presiones públicas directas.

 

El resultado es que el Presidente y Congreso son virtualmente impotentes en reducir los gastos públicos. El presidente Ronald Reagan tuvo éxito en eliminar cuatro programas. El presidente Bush padre propuso la eliminación de 246 pequeños programas que habrían cortado $3,5 mil millones o 0,25% del gasto federal. Cuándo el Congreso terminó los debates, eliminó cuatro programas y $58 millones (millones con una "m"). El presidente Clinton había propuesto eliminación de 47 pequeños programas en el presupuesto de 1994.  Después de amplios debates en el Congreso, la eliminación final fue del 0,01% del presupuesto federal.

 

Tanto los conservadores como los liberales quieren cortar los gastos. Como liberal, yo no veo la necesidad de mantener 737 bases militares en tierras extranjeras, ni un presupuesto inflado de defensa cuando no hay enemigo mayor alrededor. Tienen tanto entusiasmo los conservadores para cortar el presupuesto como fracaso los liberales en lograrlo. El Presidente Bush hijo  gastó más en sus primeros dos años que el Presidente Clinton en sus primeros cinco años. El Congreso ha perdido control.

 

Los grupos de presión no se anulan el uno al otro. Los favores para un grupo sirven como precedentes para los otros. De otro modo, hay una discriminación aparente.

 

Los partidos políticos ya no sirven para seleccionar candidatos bien preparados ni construyen plataformas, su único propósito es la recaudación de fondos. Zakaria dice, "El partido viejo tenia sus raíces en el vecindario, la administración municipal y las asociaciones con una base amplia de organizaciones como sindicatos y negocios. El nuevo partido es dominado por profesionales de Washington, activistas, ideólogos, gestores financieros y  encuestadores". "El sistema político prefiere hoy el estancamiento a la negociación; es preferible para la recaudación de fondos". Un sistema político disfuncional ha producido el código actual de impuestos sobre los ingresos. Cuándo el sistema de impuestos sobre la renta de EEUU comenzó en 1914, el código impositivo entero tenia (¿)14 páginas. La declaración individual de renta cabía (¿)en una página. El código impositivo vigente tiene más de 2.000 páginas  con 6,000 páginas de regulaciones. La complejidad existe por dos razones: 1) sobornos legales y 2) "financiación indirecta para programas o grupos predilectos. Los congresistas pueden dar alivios a las corporaciones, una forma de bienestar. A cambio las corporaciones pueden dar contribuciones a las campanas (¿) de los congresistas quien  han ayudado. Desafortunadamente, esto es perfectamente legal. Las exenciones fiscales pueden ayudar programas predilectos con mucho menos atención que un desembolso en efectivo de una agencia federal.

 

Para hacer el sistema justo y sencillo otra vez, Zakaria propone una autoridad independiente de impuesto con direcciones y pautas congresionales amplias. La autoridad del impuesto escribiría la legislación con la aprobación o la desaprobación por parte del Congreso sin enmiendas. Hay precedentes en otros países y Estados Unidos. El Parlamento inglés aprueba o rechaza el presupuesto anual como un paquete completo sin enmiendas. Con frecuencia, el Congreso norteamericano aprueba o rechaza tratados de comercio exterior como un paquete. Al principios de los años noventa, el Congreso aprobó el cierre de bases militares domésticas, sin enmiendas. Ese mismo concepto puede aplicarse a la reforma de la asistencia médica,  y medidas ambientales.

 

La sorpresa más grande en el libro es que Fareed Zakaria considera la Iglesia Católica como la primera fuente de la libertad en la cultura occidental. Teniendo en cuenta la persecución de la Inquisición y herejía, la última declaración puede parecerse primero a una errata. La iglesia adopto (¿) el énfasis del Imperio Romano en la ley, que todos ciudadanos serían tratados por igual, junto con leyes de la propiedad, los contratos, las obligaciónes, reglas de herencia y tribunales de procedimiento y evidencia. La iglesia nunca patrocinó la libertad individual. Sirvió a sus propios propósitos al  oponerse a monarcas anteriores con poderes ilimitados, poniéndose a si misma como una fuerza compensatoria y dando espacio del poder monolítico en forma inadvertida.

 

Liberales como yo y conservadores disentirán de algunos asuntos en este libro. Ellos convendrán en los temas amplios y encontrarán algunas ideas para la reforma de la democracia en Estados Unidos y otros países también.

 

Principal Fuente:

 

Fue Zakaria, The Future of Freedom: Illiberal Democracy at Home and Abroad (El Futuro de Libertad: La Democracia intolerante dentro y fuera del país), W.W. Norton & la Compañía, Nueva York, 2003, con un nuevo epílogo, 2007, 301 páginas.

 

 

 

 

Ed O’Rourke es un contable publico certificado, que pasó la mayor parte de su vida en o circa Houston, Texas. El ahora vive en Medellin, Colombia.

 

 

Dec 15 2008